viernes, 4 de octubre de 2013

De Payasos y Bubulubus

Elías Íñiguez, un Diputado Local de Jalisco, está siendo balconeado en los medios por meter en sus comprobaciones de gastos hasta una factura por un Bubulubu de 5 pesos. Mientras tanto, el Congreso del Estado de Jalisco está en quiebra, pues ya se gastó todo su presupuesto de 2013 y no tiene ni para pagar la nómina de aquí a Diciembre.


En estos momentos se está discutiendo en el Congreso de la Unión una "Reforma Fiscal" sin pies ni cabeza, que pretende cobrar impuestos adicionales en colegiaturas, créditos, mascotas, refrescos y hasta chicles, y una "Reforma Energética" que no pretende renovar a PEMEX para hacerlo una empresa rentable, sino abrir la posibilidad de permitir Concesiones Petroleras. En otras palabras, el Gobierno pretende retomar la política fiscal de Antonio López de Santa Anna y la política energética de Porfirio Díaz.

De un tiempo para acá, se han impuesto en las políticas gubernamentales ideas minarquistas impopulares que buscan reducir la participación gubernamental al mínimo posible (utópicamente, para ellos el gobierno debería limitarse a proporcionar seguridad jurídica y física y, si acaso, cumplir subsidiariamente aquellas funciones que no resultan atractivas para la iniciativa privada). Pero nuestro Gobierno el día de hoy ni se reduce, ni está garantizando nuestra seguridad jurídica, ni nuestra seguridad física, y encima se está desentendiendo irresponsablemente de sus funciones subsidiarias. Nuestro Gobierno, el  día de hoy, nos garantiza ni los servicios de salud, ni de educación, ni de trabajo, ni de sustento, ni de vivienda. Entonces, si no hace nada ¿en qué se gastan el dinero? Porque cada año se gasta bastante.

La respuesta: en comprar bubulubus. En eso se invierte el dinero de los contribuyentes. El Gobierno destina más dinero a pagar las nóminas de los Partidos Políticos que al Fondo para Desastres Naturales. Buena parte del gasto gubernamental se va en nóminas y prestaciones de burócratas. Pregunten en cualquier municipio en qué se invierte el erario y verán que más de la mitad de su presupuesto se les va en la nómina. Lo mismo los Gobiernos Estatales: No tienen dinero para comprar medicinas para las clínicas ni borradores para los pizarrones de las escuelas, pero sí para que el Gober coleccione trajes de diseñador y zapatos de marca. Todos tienen unos sueldazos, desde el regidor hasta el Presidente de la Suprema Corte.

No sé ustedes, pero yo ya estoy harto de estos payasos. ¿Por qué tenemos que pagarles hasta los bubulubus? ¿Por qué tenemos que mantener a cientos de vividores "plurinominales" por los que nunca nadie votó? ¿Por qué tengo que subsidiar, yo contribuyente, los devaneos de esa ridícula minoría caciquil que tiene secuestrado al país y se sigue conduciendo como Realeza Prehispánica, organizando regularmente sus Guerras Floridas (llamadas eufemísticamente "elecciones") para repartirse el control de los feudos y sus tributos? ¿Por qué tenemos que aguantar los berrinches de los caciques inconformes con el reparto, que amenazan, gritan, bloquean, secuestran, mienten, con tal de arrebatar el poder que no lograron obtener en las urnas? ¿Por qué tenemos que aguantar la violencia, la corrupción, la ignorancia, la impunidad, la inseguridad, la insalubridad, la pobreza, la explotación y la falta de oportunidades como si fuera algo normal? ¿Por qué tenemos que aceptar que se siga nutriendo institucionalmente a esa "tercera cosa que crece allí afuera, cultivada en el barro, educándose en el más absoluto analfabetismo, diplomándose en las cárceles, como un monstruo Alien escondido en los rincones de la ciudad" porque no estaban considerados en el modelo económico?

1 comentario:

Luis Barceló dijo...

Bien dicho y completamente de acuerdo.