sábado, 27 de agosto de 2011

Una manzana a la vez

Mensajes contradictorios: ayer vimos al vocero de Seguridad Nacional levantar la voz con indignación, ante la tragedia del Casino Royale en Monterrey, diciendo que "Es momento para que a estos delincuentes todo México, todo el Gobierno, toda la Sociedad les exprese su más profunda indignación, su más profundo repudio". Acto seguido, la Presidencia de la República subió el video a YouTube y DESACTIVÓ LA INSERCIÓN DE COMENTARIOS PARA ESE VIDEO. ¿Pues no que ya es hora de que cada quien se ponga a hacer su chamba? ESCUCHAR es parte de la chamba de la Presidencia de la República

En la medida en que las autoridades sigan negándose a escuchar lo que sus gobernados tienen que decirles, van a seguir fomentando, voluntaria o involuntariamente la violencia en este país. Y mucho más si se insiste en seguir viendo a la violencia como un asunto exclusivamente policíaco. Así como el Gobierno Federal se indigna por la violencia terrorista del crimen organizado, a mi también me indigna ver el estado lamentable en que está el Sector Salud, la Educación, el empleo y la indolencia con la que se le niega un presente digno y se abandona a su suerte a los jóvenes y a los ancianos. No justifico a los criminales, pero hasta ahora el Gobierno ha pretendido resolver un problema grave sin intentar siquiera resolver las causas de fondo que lo provocan. Después de todo, si nuestra juventud y la del vecino país del norte recurre cada vez más a las drogas, y exigen drogas cada vez más potentes, no es nada más por la maldad de los narcotraficantes.

Cada que pasa una tragedia, comienza el desfile interminable de funcionarios "ofendidos" de todos los niveles y tribus políticas, que manotean, señalan los errores de los demás y exigen castigo a los culpables... y nunca pasa nada. Hemos visto este cuento tantas veces, que ver nuevamente a nuestros funcionarios manotear y gimotear en televisión por una situación que ellos mismos han contribuido a crear resulta no sólo insuficiente, sino hasta de mal gusto para las víctimas y sus familias. ¿Cómo pueden justificar que después de tragedias como las del Lobohombo, el News Divine y la Guardería ABC se siga permitiendo en este país que operen negocios de este tamaño sin suficientes salidas de emergencia? Las autoridades que se hicieron de la vista gorda ante el incumplimiento de las  normas de protección civil de este local son tan corresponsables de esta tragedia como los homicidas que le prendieron fuego. Y el problema más grave es que a pesar de todo hoy, en alguna otra parte del país, otro inspector corrupto pasó por alto otra norma de protección civil que se traducirá eventualmente en una nueva tragedia.

Ya va siendo hora de que dejemos de esperar recibir algo de estos incompetentes que dicen que nos representan y tomemos nuestro futuro en nuestras propias manos. Retomemos las riendas de nuestras ciudades. De nuestras comunidades. Vamos cuidándonos entre todos, una manzana a la vez.

Conoce a tus vecinos. Ponte de acuerdo con ellos. Respétalos. No te limites tan sólo a "tolerarlos": acepta su derecho a pensar diferente y busca construir a partir de los puntos en los que estén de acuerdo. Evita especialmente las discusiones de política y religión: Cree en lo que tú quieras, pero deja que los demás crean libremente en lo que les de la gana y deja de pontificar. Aléjate de la corrupción como si se tratara de una enfermedad infecciosa, incurable y letal. Respeta las leyes, no porque te vean o no sino como un compromiso personal por tu comunidad. ¿Con qué cara exiges que se le aplique todo el peso de la ley a los delincuentes si tú tampoco la respetas? Mejora tu entorno: si el camión de la basura no pasa, no es pretexto para dejar tirada la basura a media calle. Barre tu banqueta. Ponte de acuerdo con los vecinos para mantener tu calle en buen estado. Convierte tu manzana en un ambiente seguro para que jueguen los niños, aunque tú no tengas hijos o estos ya hayan crecido. Practica el Sentido Común: cuida a tus vecinos, y ellos te cuidarán también a ti. No hay que darle más vueltas: mejorar el lugar donde vivimos depende de que dejemos de preocuparnos nada más por nosotros mismos, y empecemos a ocuparnos de nuestra comunidad. Sólo entre todos podemos mejorar este país, aunque sea una manzana a la vez.

No hay comentarios.: