jueves, 21 de abril de 2011

El Trágico Destino de Puerto Bagdad


Tras la Guerra de México con Estados Unidos, varias poblaciones que habían estado ubicadas en medio de la nada se convirtieron de la noche a la mañana en poblaciones fronterizas. Pequeñas villas que apenas contaban con un puñado de habitantes se convirtieron rápidamente en Ciudades rebosantes de actividad. Probablemente, el caso más espectacular fue un poblado de pescadores en la desembocadura del Río Bravo llamado Boca del Río, cerca de Matamoros, que hacia 1840 se conocería como Puerto Bagdad.

La creación de una zona de Libre Comercio Internacional en la zona de Matamoros en 1858 convirtió a Puerto Bagdad en el principal puerto de intercambio con el exterior para el Norte de Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila, Durango, Chihuahua y Nuevo México, gracias a un activo comercio fluvial, con barcos que remontaban el río hasta Camargo y algunas veces llegaban a Laredo. Adicionalmente, durante la Guerra de Secesión (1861-1865), la Armada estadounidense bloqueó los puertos confederados, por lo que Puerto Bagdad se convirtió en el principal punto de exportación de productos sureños, como el algodón. En su época de mayor bonanza, Puerto Bagdad llegó a contar con más de 15 mil habitantes.

La decadencia de Bagdad comenzó en 1866 cuando, en el marco de la Segunda Intervención francesa, fue tomada por tropas liberales al mando del general Mariano Escobedo reforzadas por el batallón negro de la Armada Estadounidense, quienes se dieron a la tarea de saquear el puerto por completo. En 1867, un fuerte huracán con marejadas enormes que recorrieron 25 kilómetros tierra adentro destruyó la ciudad, dejando tan sólo 15 casas en pie.

Posteriores huracanes llevaron al abandono progresivo del puerto. Hacia 1870 tenía tan sólo 1020 habitantes. Hacia 1880, el Puerto es declarado inexistente y finalmente, en 1895 un último huracán prácticamente borró a Bagdad del mapa. Hacia la época de la revolución, sólo quedaban unas decenas de habitantes en la zona. Hoy de Bagdad sólo sobrevive el recuerdo en el nombre de la playa principal de Matamoros.

A pesar de los embates de la naturaleza, Puerto Bagdad no habría desaparecido si los mexicanos de aquella época no hubieran permitido que desapareciera. Se cruzaron de brazos dejando que se extinguiera. Por ejemplo, tras el huracán del 67, se organizó una campaña altruista para ayudar a los damnificados de Bagdad y Matamoros: Se reunieron tan sólo 60 pesos porque ningún hacendado quiso cooperar. ¡Qué solidaridad! Pero el karma no trató bien a aquellos indolentes hacendados del Siglo XIX: en la mayoría de los casos, la Revolución les arrebató sus tierras y los dejó en la ruina. Sus ricas Haciendas hoy son hoteles regenteados por los nietos de quienes fueran sus caporales.

Cien años después, un nuevo Puerto Bagdad se extiende desde el Paso del Norte hasta el delta del Pánuco-Tamesí. Toda esta vasta región está luchando desesperadamente por sobrevivir. ¿Vamos a quedarnos cruzados de brazos viendo cómo languidece hasta desaparecer? ¿O nos vamos a decidir de una vez por todas a salir del Siglo XIX y entrar al Siglo XXI?

Para saber más: El Tragico Destino de Puerto Bagdad

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Buen blog, lo seguire leyendo, falicidades!!
Agregale la opcion para publicar en FB

egmconsult dijo...

Felicitaciones U de Tayo por tu publicacion!
Ernesto