miércoles, 14 de abril de 2010

Asterisk+Skype = El VoIP de tus sueños


Todos los usuarios del servicio de Skype están familiarizados con el concepto de Voz por IP (VoIP), aunque tal vez no todos estén conscientes de ello: VoIP es la tecnología que permite hacer llamadas de voz a través de Internet en lugar de hacerlo a través de la red de una empresa telefónica. Muchas empresas también están familiarizadas con el concepto, y el día de hoy ya manejan sus extensiones desde conmutadores (PBX, Private Branch eXchange) digitales que aprovechan la infraestructura de red existente utilizando el Protocolo de Internet (IP). Pero hasta hoy no se podía tener simultáneamente en una empresa las bondades de un PBX y la conexión al servicio de Skype y su red de 400 millones de usuarios desde un mismo aparato.

Todo esto ya es cosa del pasado. Skype for Asterisk es un módulo que te permite hacer y recibir llamadas de voz con Skype desde la comodidad de tu extensión. Y si además tienes red inalámbrica y un equipo Nokia Serie E o N compatible con Asterisk, podrías utilizar tu teléfono simultáneamente como celular, como extensión inalámbrica y como skype phone.

¿Te interesa saber más sobre cómo hacer llamadas de Skype desde la extensión de tu oficina? Encuentra más detalles sobre Skype for Asterisk en la página de digium.

domingo, 11 de abril de 2010

Cell Phone Blues


Hay alrededor de 83 millones de líneas de teléfono celular en el país. Oficialmente, 25.9 millones de éstas, prácticamente la tercera parte, no se registraron oportunamente en el RENAUT a pesar de haber contado con un año para hacerlo, y a partir de media noche debieron ser bloqueadas. De los alrededor de 57 millones que se registraron, podría apostar que al menos una tercera parte no lo hizo a nombre del usuario final del teléfono: Muchos jefes de familia registraron a su nombre el teléfono de sus hijos, muchas empresas registraron sus celulares a nombre del representante legal y una gran cantidad de desconfiados decidieron no dar su nombre registrando su celular a nombre de políticos o figuras públicas. Se dice que tan sólo a nombre de Felipe Calderón Hinojosa se registraron 11 mil teléfonos.

Ante este fracaso tan estrepitoso, si viviéramos en cualquier otro país, a esta hora los titulares de la COFETEL y del RENAPO ya habrían presentado su renuncia con carácter irrevocable, aunque fuera bajo el eufemismo de "por motivos de salud". La Presidencia de la República ya habría salido a anunciar la marcha atrás en lo que a este tema se refiere para anunciar en su lugar medidas que realmente sean útiles contra el delito de extorsión telefónica, como establecer mecanismos para ubicar rápidamente números celulares que estén siendo usados para extorsión, eficientar los mecanismos para reportar y bloquear teléfonos robados, retirar antenas celulares de las inmediaciones de los centros penitenciarios, establecer mecanismos para cancelar tarjetas de prepago robadas o utilizadas como pago en extorsiones y bloquear las líneas en las que éstas hayan sido activadas, y la implantación del sistema E-911 en México, con el cual son compatibles todos los teléfonos celulares producidos a partir de 2002. Desafortunadamente, vivimos en México, y aquí nunca pasa nada.

El abierto rechazo de una buena parte de la población al RENAUT no puede leerse como "la mexicana costumbre de dejar las cosas a última hora". El rechazo al RENAUT es un termómetro de la desconfianza que la población tiene en el gobierno. Y la verdad, no sale muy bien parado que digamos. Casi 26 millones de mexicanos desconfían de su gobierno al grado de rehusarse a proporcionarle información tan básica como su teléfono celular en un trámite "que podía hacerse en 5 minutos", aunque eso signifique perder su número celular. De los que quedan, muchos cumplieron con el trámite usando el CURP de otra persona, pero también se van a rehusar a la hora que les pidan ir a un módulo de RENAPO con el pretexto de refrendar su registro y dejar información más sensible, como sus huellas digitales.

En un país donde el ejército está planeando una "guerra contra el crimen organizado" que involucra patrullar y combatir al enemigo en las calles durante 10 años, y donde están por unificarse las policías en una sola agrupación paramilitar, iniciativas como el RENAUT y el Registro Nacional de Población con datos biométricos levanta muchas suspicacias. Después de todo no es una idea nueva, hace unos 80 años se demostró cuán eficaz pueden ser este tipo de medidas para acabar con los enemigos del Estado: Se llamaba Schutzstaffel, de la que dependía la Geheime Staats Polizei. Las infames SS y Gestapo Nazis. Tan honda huella dejaron las SS en la historia, que la Organización de las Naciones Unidas se creó con la finalidad expresa de que nunca surgiera otra Schutzstaffel en el mundo. Desafortunadamente, sabemos que eso no ocurrió. Pero al menos podemos estar alertas para que eso no pase en México.

Es importante exigir que el Estado cumpla con su oblicación de garantizar la seguridad. Pero no a costa de sacrificar nuestras libertades. Hacerlo significa perder ambas en un corto, cortísimo plazo.

martes, 6 de abril de 2010

Ana, Ciro y el RENAUT

Todos sabemos que Ciro Gómez Leyva es un especialista en el arte de la mentira. Todos hemos sido testigos de su pedantería y sus comentarios editoriales poco objetivos con careta de "periodismo". Pero pocas veces me había parecido tan falso y manipulador como hace unos minutos, con el tema del Registro Nacional de Usuarios de Telefonía Celular.

El día de hoy empezó su noticiero nocturno criticando ácidamente "a los que no quisieron invertir 5 minutos en los últimos doce meses" para registrar su teléfono celular. Se permitió recordar que "aunque no sirva para nada, es una ley que fue aprobada por abrumadora mayoría" y criticó que ahora que el plazo está a punto de vencer, legisladores del PRI están solicitando que se haga una prórroga en el plazo para "premiar a los que no cumplieron". Después entrevistó a Ana Franco, vocera de la Asociación México Unido por la Delincuencia, una agrupación fundamentalista claramente dispuesta a sacrificar las libertades de los ciudadanos con el pretexto de la "lucha contra la inseguridad", quien dijo que ya estuvo bueno de no tener consecuencias en el no actuar, que es momento de asumir responsabilidades y que estaría bien que cancelaran los 30 millones de líneas celulares que faltan por registrar.

De acuerdo a la argumentación de este par, la única razón imaginable por la que la gente no está registrando sus teléfonos es "por la cultura mexicana de dejar todo a última hora". Se burla Ciro de las voces críticas preguntándose ¿por qué no dijeron nada antes y lo están diciendo justo ahora que va a acabar el plazo? ¿vamos a premiar otra vez a los que no cumplen ampliando los plazos? ¿y los que cumplimos registrando el teléfono en un trámite de 5 minutos donde quedamos?

Tal vez le sorprenda a este "periodista" enterarse de que habemos muchos mexicanos que hemos estado abiertamente en contra del RENAUT desde el mismo instante en que se aprobó. Para empezar, porque aunque el registro de usuarios de prepago tal vez sea malo, las empresas de telefonía saben perfectamente quiénes les compran los teléfonos en la modalidad de postpago... ¿cuál es entonces la necesidad de crear una base de datos de usuarios que ya están plenamente identificados?

Lo que pasa es que, al estar el registro de esas líneas en manos de la empresa privada, la autoridad investigadora tenía que pasar por el engorroso trámite de demostrar la posible comisión de un delito ante un juez, para que éste solicitara a la empresa celular que compartiera con la autoridad los datos de la titularidad de un número telefónico. La ley que vio nacer el Renaut permite ahora que la policía pueda no sólo ver los datos de tu número celular, sino revisar los registros de llamadas y mensajes y hasta intervenirlo, sin entretenerse en nimiedades como el respeto a las garantías individuales o a los Derechos Humanos. No necesitan demostrar que se está cometiendo un delito con tu número, simplemente basta con que sospechen que a lo mejor podrías estar pensando en hacerlo para espiarte sin restricciones.

Por supuesto, si viviéramos en Suiza quizás -quizás- podríamos confiar en que las autoridades van a conducirse con responsabilidad y prudencia, y sólo van a utilizar estas herramientas para luchar contra la criminalidad. Pero vivimos en un país en el que cada día salen en la televisión policías coludidos con bandas de polleros, extorsionadores, secuestradores y narcotraficantes, que abusan de su poder para cometer innumerables delitos. ¿Cómo puedo confiar en que un criminal con placa NO va a tener acceso a mi información personal para utilizarla en mi contra?

Que el RENAUT fue aprobado por abrumadora mayoría en las Cámaras tampoco es una garantía de nada. También los puentes de 15 días que se toman a costa de mis impuestos y los obscenos aumentos de sueldos que se autoasignan cada año son aprobados por abrumadora mayoría. Los legisladores sólo se representan a ellos mismos y, si acaso, a las mafias que controlan sus partidos políticos. Muchos mexicanos no nos sentimos representados por NINGÚN partido político, como lo demostró el asunto aquel del VOTO NULO que tanto hizo enojar a muchos de los zánganos que hoy cobran por dormir en sus curules... o por secuestrar la tribuna y colgarse del tintero.

Además, el mecanismo mismo del Registro Celular ni siquiera lo hace confiable. Si conoces el nombre de una persona, su cumpleaños y la Ciudad donde nació puedes registrar cualquier celular a su nombre. Es una vacilada. Y ¿De verdad creen que un criminal va a registrar su celular a su nombre? ¿En serio?

Aunque le de risa, el atraso en el RENAUT no sólo es por la incapacidad o flojera de hacer un trámite que lleva 5 minutos. En muchos casos también es un asunto de principios: Un concepto que Ciro Gómez Leyva parece incapaz de entender. Como lo demostró cuando, mientras andaba "abanderando" el movimiento de resistencia del Canal 40 contra TV Azteca (y prácticamente ya habían ganado), se le vio reuniéndose con el "enemigo" en lo oscurito, apenas unas horas antes de que estallara la huelga de empleados que acabó por hundir definitivamente a CNI40.