miércoles, 21 de octubre de 2009

Impuestos sin representación

En 1750, en Boston, el Reverendo Jonathan Mayhew acuñó por primera vez la frase "No taxation without representation!". La idea detrás de este slogan es que un gobierno que impone arbitrariamente impuestos sin que los contribuyentes tengan representantes que velen por sus intereses es una tiranía. Y caló tan hondo que sentó el primer precedente para la guerra de Independencia de los Estados Unidos: en 1773, una turba enfurecida tomó 2 barcos en Boston y tiró al mar un cargamento de té para protestar por el alza en los impuestos a esta bebida.

En la Nueva España, en cambio, la Independencia fue poco más que un cuartelazo que coronó como emperador a Agustín de Iturbide. Pero los Congresos en estas tierras nunca han representado realmente a la población, sino únicamente a los grupos de poder que desean conservar sus privilegios. Así, las facciones en los Congresos han representado los intereses de los grupos en el poder y, si acaso, los de otros grupos que desean arrebatar o cuando menos beneficiarse del poder para enriquecerse ellos mismos. Con este propósito algunos políticos hasta se dan el lujo de cambiar de bandera a su conveniencia, desde el infame Antonio López de Santa Anna hasta nuestro nefasto Porfirio Muñoz Ledo. Pero del contribuyente sólo se acuerdan a la hora en que necesitan cuadrar su presupuesto.

Otra vez nos salieron con las mismas ocurrencias de siempre. Que los pocos que ya pagan impuestos, ahora paguen más. Tal vez la recaudación fiscal representa menos del 15% del PIB del país, pero los contribuyentes cautivos, como los que laboramos en alguna empresa, estaremos obligados a pagar ahora 30% de ISR, 16% de IVA, 3% por usar televisión de paga, telefonía y/o internet, 3% por depositar dinero en el banco, más los impuestos ocultos en la gasolina y en el consumo de productos como bebidas alcohólicas: todo esto sumado representa la mitad de nuestros ingresos. El Gobierno Federal incluso intentó extorsionar burdamente al congreso condicionando los programas de apoyo a la pobreza a la aprobación de un impuesto al consumo generalizado de 2% en todos los productos y servicios, y a muchos Diputados les escandaliza que se cobre IVA en alimentos y medicinas pero no parece causarles ningún conflicto el hecho de que, con o sin IVA, las medicinas dupliquen arbitrariamente su precio en cuestión de meses sin justificación alguna.

Sin embargo, como contribuyente ¿cuándo me han preguntado si estoy dispuesto a que mis impuestos sigan patrocinando el barril sin fondo que son las partidas dedicadas a los Partidos Políticos? ¿cuándo me consultaron los legisladores y demás servidores públicos para asignarse sus sueldos, sus seguros de gastos médicos, sus programas de previsión social, sus carrazos con chofer, los estudios en Estados Unidos de sus hijos, sus compras de toallas de 15 mil pesos, sus trajes italianos, las cirugías plásticas y los vestidos de diseñador de sus esposas, sus vacaciones en Las Vegas, y sus viajes "de trabajo" a Europa y Asia que no han traido ningún beneficio en décadas? ¿con qué derecho utilizan mis impuestos para llenar plazas con acarreados, tomar tribunas y cerrar calles, pagar cursos de capacitación en el extranjero, construir carreteras y calles privadas, y mantener al ejército de burócratas que no cambia una llanta o le saca punta a un lápiz sin permiso por escrito de su sindicato? ¿Dónde están los esfuerzos serios por conseguir que los que trabajan en la economía informal paguen impuestos?

Por último, no deja de ser muy ilustrativo el hecho de que en todo el mundo se estén bajando los impuestos para estimular la economía en época de crisis... pero aquí ¡los están aumentando! Parecería que nuestros economistas no conocen el significado de la palabra contracíclico. Yo sospecho que sí lo conocen, pero les importa un rábano.

2 comentarios:

aguila dijo...

saludos: Ese mismo problemas tenemos los microchangarros. solo nos suben los impuestos y no podemos deducir nada (igual que los asalariados). luego se pregunta el gobierno por que tanta informalidad.

Anónimo dijo...

Saludo. sin pensar mas de lo espuesto hasta hora no me cabe mas si no felicitarte por el razonamiento.