viernes, 2 de enero de 2009

Preso por evitar accidentes

Conducir ebrio es peligroso. Puedes morir o quedar lisiado, y lo que es peor... puedes matar personas inocentes. Eso pensaba Shawn Wallace, de 41 años de edad, cuando trataba de convencer a un amigo de que le diera las llaves de su coche y pidiera un taxi para ir a su casa. Pero como a veces ocurre en esos casos, el amigo estaba terco en que él podía conducir. Todos hemos estado en una situación de ésas, y sabemos que, cuando un ebrio se empeña en manejar, es prácticamente imposible hacerlo cambiar de idea. ¿Qué hacer en esos casos?

Shawn tuvo un momento de inspiración. Lo que hizo fue entrar corriendo a su casa, tomar una pistola de Gotcha y dispararla contra el parabrisas del auto para llenarlo de pintura e impedir que su amigo pudiera manejar. Pero un vecino de esos que nunca faltan tuvo a bien llamar a la policía, quien llegó de inmediato y metió al pobre Shawn a la cárcel por uso no autorizado de armas. Tal vez para el sargento de policía Ken Lattin, de Kennewick, Washington, las armas son para matar personas, no para salvarles la vida. "Es una manera muy creativa de evitar que alguien tome y maneje, pero no es segura ni legal", afirmó.

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