martes, 14 de octubre de 2008

Venganza, dulce venganza

Recuerdo que hace algunos años, al creativo de mi vecinito se le antojó la onda artística y le dio por poner su banda de rock. Así que cada tercer día se juntaba con sus amigotes para quemar petate y "practicar" a todo volumen hasta las 3 o 4 de la mañana. El problema es que pasaban los días, y los meses, pero por más que trataban de sacar la de "Smoke on the Water" nomás no podían pasar de la 5a nota. Ah, cómo me hubiera gustado tener en aquel entonces este maravilloso disco para poder pagarle al hijuesú con la misma moneda, digamos... un domingo a las 6 de la mañana, ñaca ñaca.

Este CD se llama "revenge" y trae temas inolvidables como los aullidos lastimeros de un "perro infeliz", los horribles chirridos de alguien "aprendiendo a tocar violín", y el clásico desmadre malacopero de una "fiesta en la casa". Simplemente pega las bocinas de tu estéreo a la pared, selecciona tu tortura preferida y súbele el volumen a todo lo que de. Si te quieres ver más manchado aún, programa la pista para que se repita eternamente. Incluye también un par de tapones de oidos de calidad industrial, para que la tortura sea nada más para el vecino y no para tí. Una verdadera ganga que se puede conseguir por tan sólo 7 dólares en lataz.com.

Sin embargo, por aquello de no te entumas, yo te recomendaría tener siempre a la mano tus papeles más importantes (en una bolsa de plástico sellada), una linterna de mano, tu teléfono celular siempre cargado y un extinguidor de incendios. Adicionalmente, consíguete un chaleco antibalas, mantén las cortinas siempre cerradas y procura no dormir cerca de las ventanas durante un rato.

No hay comentarios.: