viernes, 28 de marzo de 2008

El Vogón del último día

Hoy fue mi último día formal de trabajo en Iusacell. Se fue a la basura esperando inútilmente a que un burócrata me liberara mi línea telefónica y por ese motivo no me pude despedir como Dios manda.

Un Vogón me fastidió teniéndome virtualmente secuestrado e incomunicado en el CAE de Montes Urales todo el día de hoy. Además no me respetó mi número (lo cual era el objetivo primario de todo el trámite) y me dejó el que le dio la gana de menos hasta el lunes. Por ese motivo no me pude despedir formalmente, y si han intentado llamarme mi número aparece como suspendido.

No tienen idea de lo increíblemente encabronado y frustrado que me siento en este momento... por lo pronto, si entre mañana y el lunes no logro ponerme en contacto personalmente con todos y cada uno de ustedes para despedirme, por favor no me lo tomen a mal. Luego les hago llegar el nombre del Vogón al que le pueden dar las gracias. En un futuro post les pondré un pequeño mensaje de despedida por si no alcanzan a recibir ni siquiera mi correo. Y ya me voy, porque necesito golpear algo, aunque sea la pared.

Por cierto, si a estas alturas del partido todavía no saben lo que es un Vogón, necesitan rentar la Guía del Viajero Intergaláctico.

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