martes, 11 de marzo de 2008

El Gene de la Felicidad

Qué Shangri-Là ni qué nada. La felicidad no se compra, ni depende de ningún lugar, ni de una persona, ni de una organización, ni de una encerrona en Cuernavaca: está donde siempre ha estado, dentro de cada uno de nosotros. Y según investigadores de la Universidad de Edimburgo, hasta podría ser hereditaria.

Aparentemente, el estudio confirma nuestro sentido común que dicta que la gente sociable, activa, estable, trabajadora y consciente tiende a ser más feliz. Y según el estudio, estos rasgos son en buena parte heredados. Sin embargo, eso no significa que si toda tu familia es disfuncional, antisocial, amargada, inestable y huevona estés condenado a una existencia de infelicidad. Simplemente te va a costar un poco más de trabajo ya que la felicidad también depende de tus relaciones sociales, la salud y una buena elección vocacional.

La gente que tiene el blindaje genético contra la infelicidad parece tener reservas de felicidad para sacarla en los tiempos malos. Estas personas sonríen y se levantan rápidamente ante las adversidades. En cambio, el resto del mundo tiene que luchar por convencerse a sí misma de que a mal tiempo, buena cara, y muchos no lo logran.

Fregada herencia. Pero no le hace... ora nomás por contreras voy a hacer cuanto esté a mi alcance por ser feliz, aunque no esté en mi ADN. Faltaba más.

1 comentario:

Argos dijo...

Ingue su....pinta una sonrisa cada que tu mirada se cruce con otra persona, deja escapar un buenos días, buenas tardes o buenas noches a cualquiera que se cruce en tu camino y ese mi buen Tayo, será apenas el principio de tu sendero en busca de la felicidad.

Ojo..que ser feliz tampoco significa tatuarte una sonrisa en el rostro, pues para eso se pinta solo en guasón, ya que se vale enojarse, pero hay que saber en que medida, en que momento y con que persona.

Un enorme abrazo y que de verdad seas tan feliz como tu quieras serlo.

:D

P.S. Siempre sonríe y la felicidad estará contigo :P