miércoles, 19 de septiembre de 2007

7:19

Han pasado 22 años y todavía hoy hay días en que me despierto sudando frío al recordar esta transmisión y lo que pasó después. Recuerdo la escena como si hubiera pasado esta misma mañana. Me estaba abrochando los zapatos cuando comencé a sentirme mareado y escuché a Lourdes Guerrero decir "está temblando un poquito". En ese momento caí al suelo.

19/09/85 - 7:19 AM (0:23)


El terremoto fue tan fuerte que era muy difícil moverse. Creo haber escuchado a mi hermana llorando y gritando y al pobre perro aullando durante lo que pareció una eternidad. Entonces me di cuenta de que ya no había televisión... en lugar del noticiero "Hoy Mismo" sólo había una pantalla llena de ruido blanco.

Entonces empezó el recuento de los daños. Afortunadamente, por mi casa no pasó nada. Pero se me ocurrió ir a la escuela, y en el trayecto vi que no dejaban de decir en el radio que el terremoto había sido muy fuerte y que se habían caido varios edificios. Asi que fui a ver qué había pasado... no recuerdo con quién me di la vuelta pero vi cosas que nunca voy a olvidar. Primero pasamos por Gutenberg hacia Sevilla y dimos vuelta a la izquierda en Av. Chapultepec. Luego a la derecha en Insurgentes. Desde la glorieta se veía el espectáculo apocalíptico de edificios colapsados uno tras otro, como sandwiches. De ahi a la Colonia Roma... recuerdo el montón de escombros que quedó de un cine que se cayó en la calle de Frontera y que todavía vi hace dos o tres años exactamente igual que como quedó aquel día. Las banquetas y las calles estaban fracturadas, y habían incluso casonas y edificios cuya planta baja se convirtió en sótano. De ahi ya no recuerdo bien qué más pasó. Estoy seguro de que no fue nada agradable, y que mis lagunas son bloqueos que no tengo ningún interés en revivir. Recuerdo vagamente haber visto gente bañada de sangre y con camisas desgarradas... mujeres llorando... Pero lo que jamás se me va a olvidar es el olor. Una mezcla de olor a gas, yeso y muerte muy peculiar que no deseo volver a percibir en mi vida.

En un primerísimo momento, vino el desconcierto y falta de coordinación del gobierno porque el presidente en turno que no quería salir de abajo de su cama ni para ver la tele, mucho menos para girar instrucciones. Nadie daba crédito de la destrucción que trajo este terremoto. Si no lo hubiera visto, yo tampoco lo hubiera creído... aún hoy me parece imposible. Los vivales que nunca faltan reaccionaron primero y empezaron el pillaje. Pero entonces algo raro pasó. La gente salió a la calle y al ver la magnitud de lo que había pasado y al ver que la tragedia rebasaba a las autoridades, reaccionó de una manera impresionante. Primero, para detener el pillaje. Supongo que entonces alguien ha de haber empezado a escarbar en la desesperación por encontrar a sus seres queridos. Alguien se debe haber acercado a ayudarle. Luego otros, y otros. Al rato todo aquello era un hormiguero de gente común y corriente removiendo escombro y tratando de encontrar sobrevivientes entre las ruinas... había tanta gente en la calle que en la televisión y el radio tenían que decir que ya no vinieran a ayudar porque ya no cabían. Pero nadie hacía caso. Se organizaron brigadas de rescate, y turnos... Personajes como "El Topo" y Plácido Domingo se convirtieron en símbolo de la lucha de una Ciudad que se negó a desaparecer. El resto es historia, y son anécdotas.

En fin, queda este video para la posteridá. Así se sintió el terremoto de 1985.

Si tienes más de 30 años y vivías en la Ciudad de México estoy seguro que lo recuerdas... ¿qué estabas haciendo el 19 de septiembre de 1985, a las 7:19 de la mañana?

3 comentarios:

Alejandro dijo...

yo tenia 11 años, en Monterrey, viendo la Noticia.. no lo podia creer, todo el dia veiamos tc, la ayuda enorme que hacian los mismos habitantes del DF impresionante!!

Leo dijo...

Hijoles, cada lugar tiene su punto feo, por aquí son los Huracanes

A de haber sido horrible sentir como la tierra temblaba por tanto tiempo

Anónimo dijo...

Yo tenìa 12 años...y es cierto, nunca lo he olvidado...vivìa en un sexto piso, en la Colonia Del Valle, donde afortunadamente no pasó nada, pero tengo muy presente el momento del terremoto, la sensación de que el edificio se estaba "despegando" del suelo, estaba con mi mamá y mi hermana en la cocina y vimos caer platos, vasos, una olla que estaba en la estufa; haía una pecera que quedó casi vacía, se cayeron libros, cuadors etc. Nunca olvidaré la angustia de ese momento.