miércoles, 1 de agosto de 2007

Tecnovación


Hace ya varios años, como parte de un trabajo universitario, presenté una investigación en la que sostenía la tesis de que el índice de innovación tecnológica (al que definía como la velocidad a la que las viejas tecnologías son sustituidas por otras nuevas y abreviaba como ritmo de tecnovación) era demasiado alto. Un ejemplo clásico es la ley de Moore, que dice que cada 18 meses se duplica la capacidad de procesamiento y la capacidad de almacenamiento de los equipos de cómputo. Esto significa que, cada 18 meses, lo que creías saber de computación se vuelve obsoleto.

Esto no representa mayor problema en una mente joven acostumbrada a reaccionar y aprender rápido. Pero es un hecho que a medida que vamos creciendo, el cerebro va cambiando y se hace cada vez más difícil aprender cosas nuevas. Mantener la mente en constante aprendizaje (podríamos llamarla gimnasia mental) ayuda a mantener el cerebro joven, pero la mayoría de la gente no lo hace. Como resultado, la capacidad de respuesta de la mente se hace cada vez más lenta y por lo tanto se tarda cada vez más en aprender cosas nuevas.

Lo mismo pasa con las sociedades... cuando una sociedad se ve desafiada constantemente por factores externos (por ejemplo, catástrofes naturales, climas extremos, guerras, opresión) es una sociedad donde además predominará la gente joven (porque es muy difícil llegar a viejo en estas condiciones) y por lo tanto tiene mayores posibilidades de aceptar cambios revolucionarios - se convierte en una sociedad progresista. Una sociedad donde no hay mayores desafíos y las necesidades están satisfechas tiende a convertirse en una sociedad conformista y conservadora, donde predominará la gente mayor, puesto que la esperanza de vida tenderá a aumentar.

La parte de nuestra sociedad que tiene mayor acceso a la tecnología es la parte más conservadora... es la que tiene resueltas sus necesidades, tiene mayores recursos económicos pero también tiene más edad y por lo tanto tarda más en aprender cosas nuevas. Por lo tanto, el ritmo de tecnovación acelerado representa una gran fuente de insatisfacción para ellos, porque simplemente no pueden llevar el paso.

La parte de nuestra sociedad que no tiene acceso a la tecnología es la parte más progresista y joven. Pero es una parte con pocos recursos económicos, que aunque tiene la capacidad de aprender rápidamente no tiene los medios para cambiar tan rápido y se ve obligada a coexistir con las tecnologías anteriores. Así que el ritmo de tecnovación también representa una fuente de frustración para ellos.

Los únicos que pueden mantenerse a tono con el ritmo de tecnovación son las personas jóvenes pero con un buen nivel de ingresos. O sea, una pequeña minoría. Provocan envidias en todas partes y son excelentes candidatos para sufrir asaltos, secuestros o extorsiones. Por ello son personas que viven muchas veces con miedo, pues aunque en apariencia son exitosas no tienen libertad y siempre se sienten amenazadas. Así que aunque disfrutan el ritmo de tecnovación, indirectamente también se convierte en una fuerte fuente de riesgos y frustraciones para ellos.

Esto me llevó a concluir que si no se buscaba la manera de paliar estos efectos nocivos, el ritmo de tecnovación actual nos iba a llevar tarde o temprano a tener que enfrentar severos problemas como una reacción lógica ante un estrés sostenido.

Veo en los encabezados del día de hoy una reacción de este tipo. No sólo salió Elton John con que deberían prohibir el Internet. También salieron con que debido a las fuertes presiones económicas desatadas en su contra, YouTube colocará un sistema para detectar el CopyRight de los videos que sean subidos a su sistema, y con que la Sociedad General de Autores y Editores de España le echa la culpa a las nuevas tecnologías del aumento en la piratería. Como si las nuevas tecnologías tuvieran mentalidad propia y estuvieran además obsesionadas con quebrar a las disqueras, estudios, editoriales, etc.

Aquí me queda bastante claro que se trata nuevamente de un caso en el que un grupo de gente conformista y conservadora, acostumbrado a ganar cantidades estratosféricas de dinero sin hacer prácticamente nada, está reaccionando violentamente ante el ritmo de tecnovación porque ya no tiene la capacidad de adaptarse a él.

Sin embargo, la solución no puede ser prohibir el Internet ni poner más candados para evitar la piratería. El problema es que la gente siga usando la piratería. Casualmente, el segmento que más recurre a la piratería es el otro segmento que no tiene los recursos económicos para andar comprando DVDs de 80 dólares y que además vive frustrado porque no puede hacerlo.

¿Quiénes les venden esa piratería? por supuesto, los que tienen acceso a la tecnología, tienen la capacidad de mantenerse a la par de los avances y tienen los recursos suficientes para conseguirla. Y que además vieron la oportunidad de hacer negocio con la gente joven sin recursos a las costillas de la gente mayor con recursos.

Creo que la única manera de romper el círculo es enseñando a la gente a mantener la mente joven. Las luchas generacionales han existido siempre, y seguirán existiendo siempre como parte del eterno conflicto entre la impulsividad y la experiencia. El problema es que en la medida que se globaliza todo, también se están globalizando estos conflictos. Es una bomba de tiempo más que puede tronar de formas insospechadas que van mucho más allá de la anécdota de una demanda por cuestiones de regalías: ahí está por ejemplo el caso de Atenco, que más allá de una demanda legítima se acabó convirtiendo en una lucha entre "tradición" y "modernidad" mal entendidas.

Una mente abierta, puede ayudar a resolver muchas cosas.

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