sábado, 11 de agosto de 2007

Evolución


Las controversias científicas a veces resultan simpáticas. Por ejemplo, la que ha causado más revuelo en estos días es una teoría publicada en la revista Nature que dice que el homo habilis y el homo erectus convivieron al menos durante medio millón de años. La virulencia con que están atacando esta teoría me parece simpática pero también me da un poco de miedo porque la impresión que me deja es que, en el fondo, algunos científicos no han entendido qué carajos es la evolución.

La mejor manera de entender conceptos teóricos abstractos, como la evolución, es la técnica que utilizaba Albert Einstein de agarrar ejemplos que la mayoría de las personas entiendan. Por eso voy a agarrar un ejemplo que a muchos "hombres de ciencia" con humo en la cabeza les va a parecer estúpido: vamos a imaginar por un momento que los automóviles fueran seres vivos. El automóvil apareció en la tierra hace más de cien años prácticamente como lo conocemos ahora. Sin embargo, ha ido cambiando y evolucionando. Desde un principio hubo ramificaciones que podríamos llamar saltos evolutivos que dieron lugar a diferentes tipos o familias de vehículos, por ejemplo camiones y coches. Dentro de los coches fueron surgiendo también diferentes marcas y modelos que podríamos equiparar con las especies, las cuales a su vez han ido evolucionando con el tiempo.

Tomemos por ejemplo la evolución del VW Sedán. Durante mucho tiempo, el VW Sedán se mantuvo prácticamente inmutable. Desde su aparición el 27 de diciembre de 1945, el proceso de fabricación y las características del vehículo se mantuvieron prácticamente sin cambios. Hubo algunos experimentos de mutación con relativamente poco éxito, como por ejemplo el Safari o el Kharman Gia que cambiaban la carrocería pero mantenían el chasis y el motor del VW sedán pero que acabaron siendo callejones evolutivos sin salida. Sin embargo, en la década de 1970 vino un salto evolutivo definitivo que eventualmente extinguiría el VW Sedán: se repensó y se actualizó todo el auto, y se tomaron algunas experiencias aprendidas del Safari para sacar un modelo completamente diferente: el Rabbit, que en México se conoció como Caribe. El Caribe todavía tenía muchas cosas similares al VW Sedán, pero el cambio principal era que el motor estaba en la parte delantera y estaba enfriado por agua. A partir del Rabbit salieron otras ramificaciones como el Atlantic, que agregaba una cajuela cerrada y que evolucionó en el Jetta y el Derby, y el rabbit por si mismo siguió evolucionando hacia el Golf, el Pointer y el Fox. Pero el modelo original, el VW Sedán siguió fabricándose todavía durante mucho tiempo. Incluso dio un segundo brinco evolutivo a finales del siglo XX, dando origen a una rama completamente nueva que no tiene nada que ver con la del Rabbit: el Beetle o New Beetle. Y aún así el VW Sedán siguió produciéndose hasta el 30 de Julio de 2003 en que salió de la planta de Puebla el último vochito, el número 21´529,480.

Si se fijan bien en la historia del VW Sedán, resulta que éste convivió con sus sucesores durante muchísimo tiempo: alrededor de 30 años lo cual es una eternidad en un mundo donde especies completas se extinguen en cuestión de un año.

Volviendo al caso del artículo de Nature, dicen los científicos que es impensable que el Homo Erectus y el Homo Habilis hayan coexistido durante tanto tiempo. Esas cosas pasan, también se pueden encontrar ejemplos en la naturaleza de este tipo, y aunque es difícil que una coexistencia dure medio millón de años es posible si las condiciones ambientales se mantienen relativamente estables. Si la ventaja evolutiva de una especie respecto a otra no es demasiado determinante, esta coexistencia puede durar muchísimo tiempo, aunque una especie esté destinada a reemplazar eventualmente a la otra. Así que ¿para qué tanta alharaca? Esta discusión a mi me suena más como a un problema de Egos que de ciencia.

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