martes, 24 de abril de 2007

¡Chamacos!

Miren nomás que tiradero... ¿no te da vergüenza, Nicolás? Arregla esto inmediatamente -¿Y yo por qué? si fue idea de Javier -Pero yo te vi a ti, Nicolás -Si, pero no fue mi idea -Conque es cosa de Javier, ¿eh? ¿Y si Javier se avienta de la azotea, tu también te vas a aventar?

Esta discusión se repite tarde o temprano en todas las casas donde hay niños. Y es de lo más normal. Para un niño, la responsabilidad sobre sus actos parece diluirse cuando son instigados por otros. Si lo hace el vecino, ha de estar bien. Aunque en el fondo sepa que no lo está.

Desafortunadamente, nuestros Legisladores muchas veces se comportan como niños chiquitos. Son llorones, cobardes, pendencieros, irresponsables y dan argumentos como el del vecino. Tal vez muchos no lo sabían, pero hasta este viernes existía una ley que impedía a México participar en conflictos internacionales. Y aprovechando la cortina de humo generada por la Ley del aborto, fue derogada sin mucho escándalo con un argumento estúpido: "la Ley para Conservar la Neutralidad del país carece de efectividad ante la globalización y los nuevos perceptos internacionales." O sea que como a Javier le gusta buscar camorra, entonces a mi también.

Resulta por demás curioso cómo las mismas personas que defienden a capa y espada el derecho a la vida desde la concepción no parecen tener conflictos éticos o morales por la posibilidad de condenar a muerte de un plumazo a cientos de jóvenes de 18 años.

Yo me pregunto, a la hora de la verdad, cuando empiece la guerra contra Irán que Estados Unidos parece tan desesperado por iniciar... ¿cuántos mexicanos van a mandar al matadero? ¿a quién va a beneficiar? ¿a nombre de quién van a ir a asesinar inocentes en un país que no tiene nada en contra nuestra? Ciertamente, no en mi nombre. NO EN NUESTRO NOMBRE.

1 comentario:

Luis Alberto Arjona Chin dijo...

Y es que sólo por este detallito que uno hubiera querido un México Amarillo en vez de Azul, que por lo visto, quedará de Rojo en unos años.

Triste es el asunto irremediablemente.